
Entorno de las Islas Atlánticas
Acerca del entorno

Flora
El Parque Nacional de las Islas Atlánticas, situado en la entrada de las Rías Baixas, se distingue por su variada flora adaptada a las duras condiciones ambientales
En el medio marino, la distribución de la flora está influenciada por factores como la luz, las olas, la profundidad y las características del sustrato. Destacan las algas pardas como Laminaria y Saccorhiza, que forman bosques submarinos, así como los fondos marinos cubiertos por algas coralígenas.
En tierra firme, las playas y dunas albergan plantas con adaptaciones especiales para sobrevivir en ambientes áridos, como raíces profundas y bulbos de reserva de agua. En los acantilados, solo las plantas más adaptadas, como el perejil de mar y la manzanilla marina, pueden prosperar debido a los vientos cargados de salitre.
Los matorrales, dominados por el tojo, son vitales para la fauna local, proporcionando refugio a una variedad de especies, desde conejos hasta aves, reptiles e insectos.
Aunque los bosques autóctonos son escasos debido a los vientos oceánicos, en algunas islas como Cortegada se pueden encontrar árboles como laureles, sauces, alisos, robles melojos. Además, la presencia de especies arbóreas como eucaliptos, pinos y acacias se debe a repoblaciones, aunque en áreas protegidas aún se conservan núcleos de especies autóctonas como el roble melojo y el endrino.

Fauna
El Parque Nacional de las Islas Atlánticas alberga una rica diversidad faunística, especialmente en su medio marino.
En las zonas rocosas, organismos como percebes, lapas, mejillones y bellotas de mar han desarrollado mecanismos para fijarse a las rocas, mientras que en las grietas se encuentran erizos de mar, anémonas, bígaros, cangrejos, gobios y pulpos.
Los fondos de arena albergan organismos enterrados como navajas, berberechos y almejas, así como especies que se mimetizan sobre la superficie como el rodaballo, la sepia y el cangrejo ermitaño.
Los fondos de maërl, formados por algas calcáreas, ofrecen refugio a una diversidad animal que incluye vieiras, cangrejos ermitaños y fases juveniles de especies como la nécora y la sepia.
Los fondos de cascajo albergan una variada fauna, incluyendo bivalvos como la vieira y la zamburiña, así como gusanos poliquetos, pulpos y fanecas bravas.
La abundancia de organismos marinos sostiene importantes colonias de aves marinas, como la gaviota patiamarilla y el cormorán moñudo, así como aves invernantes o en paso migratorio como el cormorán grande, alcatraz, pardela balear, alca común y charrán patinegro.
En zonas menos influenciadas por el mar, habitan aves como el halcón peregrino, anfibios como la salamandra, reptiles como el eslizón de cinco dedos y el lagarto ocelado, e insectos como la mariposa arlequín. Aunque los mamíferos son escasos en el Parque, los conejos son abundantes y en los últimos años ha reaparecido la nutria.
